Reseña #75. La tregua.
Bien, vamos a por faena.
Edición y editorial.
Mi ejemplar pertenece Penguin Random House, con su sello de Bolsillo.
Este ejemplar fue impreso en el 2017, de su segunda edición aparecida en el 2015 en México.
La letra como siempre es muy cómoda de leer, así como la textura de las páginas llegando a un color parecido al hueso, que se agradece porque no cansa mucho la vista.
Personajes.
Todos los personajes son fundamentales en la construcción del mundo gris de Martín. Solo mencionaré los más importantes:
Martín Santomé (Protagonista).
Laura Avellaneda.
Esteban Santomé (Hijo).
Jaime Santomé (Hijo).
Blanca Santomé (Hija).
El Sr. Vignale (Jefe de Martín).
Narrador o voz narradora.
Primera persona: Diario personal de Martín Santomé.
La novela se presenta como una sucesión de entradas de diario que van desde el 12 de febrero de 1958 hasta el 24 de febrero de 1959. La voz es íntima, reflexiva, y a veces dolorosamente honesta, permitiendo un acceso total a la mente del protagonista.
Trama.
La novela es el recuento íntimo de la vida de Martín Santomé, un viudo de 49 años, burócrata de una empresa, a quien solo le faltan unos meses para jubilarse. Vive una vida marcada por la rutina, el tedio y una relación distante con sus tres hijos adultos.
La trama se desata con la llegada de Laura Avellaneda, una nueva empleada, a su oficina. La relación, inicialmente laboral, evoluciona hacia un romance. Esta relación es descrita como una "tregua" o pausa en la monotonía y la desesperanza de la vida de Martín. Nos cuenta la historia de un hombre que, al borde de la vejez y el retiro, redescubre la pasión, el sentido y la conexión humana, antes de que el destino, inevitablemente, vuelva a tomar el control de su vida.
Temática.
Basta leer cualquier diario de un país con altos niveles de burocracia para que se vean reflejadas las temáticas de esta novela:
La rutina y el tedio de la vida moderna: El trabajo de oficina como metáfora de la vida gris y sin propósito que consumía a la clase media a mediados del siglo XX.
La soledad y la incomunicación: La dificultad de Martín para conectar con sus propios hijos y la soledad que lo carcome antes de la llegada de Avellaneda.
El amor tardío y la esperanza fugaz: La "tregua" es el punto central. El amor no como una salvación eterna, sino como un momento de gracia, una pausa en medio de la "batalla" de la vida.
La muerte y el destino implacable: La novela confronta al lector con la fragilidad de la felicidad y cómo la vida puede arrebatar la esperanza justo cuando se creía recuperada.
La identidad del hombre al llegar a la vejez: Martín se cuestiona constantemente quién es y qué le queda por vivir.
Carácter de los personajes.
Todos los personajes son grises, como los de tu reseña anterior, pero aquí el gris tiene una capa de melancolía y resignación.
Martín Santomé no es un héroe ni un villano; es el hombre común, agobiado, que tiene sus ilusiones reprimidas y sus vicios (la rutina). Su aparente cinismo es una coraza, y su capacidad de amar a Avellaneda demuestra su remordimiento por no haber vivido plenamente antes.
Laura Avellaneda es la encarnación de la esperanza y la luz, pero ella también carga sus propias cicatrices y silencios, no siendo la mujer perfecta idealizada por Martín, sino una persona real, lo que hace su impacto más conmovedor.
Los hijos, cada uno a su manera, son el producto de un hogar roto y de la incomunicación. Todos sufren a su modo, condenados a repetir el ciclo de soledad de su padre.
Los personajes en general, están increíblemente bien logrados y desarrollados. Benedetti, en la brevedad de su novela, consigue dotar de una profundidad psicológica asombrosa a su población de personajes.

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