Reseña #86. Nayar. (Sepan cuántos #336).

 Bien, vamos rápido que si quisiera decir muchas cosas de esta magnífica obra.


Autor.

Miguel Ángel Menéndez Reyes nació en Izamal, Yucatán, en 1905. Fue un hombre profundamente metido en la política y el periodismo mexicano: fue diputado, senador y diplomático. Esta trayectoria analítica se nota en la novela, pues conoce desde las entrañas cómo opera el Estado y las leyes modernas frente a los márgenes del país. Nayar fue su obra cumbre y le valió el Premio Nacional de Literatura en 1940.



Narrador o voz narradora


Primera persona y tercera persona. La obra tiene una estructura peculiar: arranca con una voz en primera persona (Enrique, el amigo del homicida) que atestigua la huida, pero a menudo se diluye en una especie de omnisciencia poética para retratar el entorno caótico de la sierra.



Idioma


La novela está escrita originalmente en español por un mexicano, por lo que la traducción es innecesaria. Sin embargo, hay un detalle fascinante: existe una enorme barrera lingüística. Cuando los personajes indígenas hablan, lo hacen a través de silencios, monosílabos o metáforas rituales. No es que no sepan expresarse; es que el lenguaje occidental de los blancos es incapaz de conectar con la cosmovisión de la sierra.


Edición y editorial.


Bien, la editorial es Porrúa, que como espero se esté notando en mi blog, ya he explicado en varias ocasiones su quehacer en el ámbito mexicano.


En cuanto a edición, mi ejemplar pertenece a su novena edición aparecida en 1991, cuya primera edición en general de Porrúa apareció en 1978.


Cómo es siempre muy sabido, Porrúa nos ofrece en esta ocasión un prólogo, que por la cercanía o digámoslo así... Actualidad de la publicación de la obra, se resume en un mero dato bibliográfico: los jurados que otorgaron el premio nacional de literatura y algunos datos de su trayectoria en diversos ámbitos desde la traducción,( que muy prontamente fue llevada al inglés), con la consideración de nuestros hermanos latinoamericanos. 


Por último, y no menos importante, la edición consta de ilustraciones que la verdad ayudan mucho a profundizar con la temática, el capítulo y el sentimiento correspondiente a la novela, haciendo está novela algo más que entretenido.




Trama.


La historia comienza de golpe con un doble crimen de honor y necesidad en la costa de San Blas. Para huir de la justicia del hombre blanco, Ramón y Enrique se internan en lo más profundo e inaccesible de la sierra del Nayar. Lo que empieza como una fuga policial se transforma en un pesado viaje existencial, de supervivencia y degradación física, conviviendo con las comunidades coras y huicholes, a través de una experiencia historica, como lo fue la guerra cristera, los personajes deben responder a las preguntas: ¿Quien soy?, ¿A dónde voy? 


Personajes.

•Ramón Córdoba.

• Enrique (El Narrador).

• El Juez.

• El Hijo del Juez: El testigo inoportuno que Ramón debe silenciar en los pantanos.

• El Gobernador Cora y los Chamanes: Los guardianes de la sierra que operan bajo el tiempo sagrado del mito y el peyote.


Temática.


Bien, aquí están los temas que pude hallar, desde los que son muy superficiales hasta los que considero en una novela rápida simplemente escapan de la consideración en su totalidad:


-la huida y la venganza.


Trata sobre la herida al orgullo y el instinto de supervivencia. La novela plantea qué pasa cuando las instituciones fallan o te traicionan: el individuo regresa a la ley de la selva para hacer justicia por su propia mano.


-La Fractura Cultural.

El tema social por excelencia. Representa el choque entre el México de las ciudades (el Estado, las leyes escritas) y el México ancestral de las montañas (los coras y huicholes). Es el retrato de un país partido en dos, donde el gobierno intenta controlar a comunidades que llevan siglos resistiendo.


-La Geografía Devoradora.

La novela en todo momento trae consigo esa gran técnica narrativa de que el mismo paisaje es un personaje más. La sierra nayarita no es un fondo decorativo; es una fuerza opresiva que asfixia, confunde y ralentiza todo. El autor usa esa prosa engorrosa y lenta para obligarnos a sentir el mismo cansancio físico que sufren los fugitivos en el fango. 


- la barrera lingüística o el lenguaje.

Después de leer la perla de John Steinbeck, sinceramente, me dijo ya en el habla de los personajes y está novela cumple a la perfección con este criterio:  los indígenas hablan poco, es en realidad una crítica al idioma occidental. El español de las leyes es puro ruido inútil; en cambio, los indígenas habitan el silencio sagrado y la metáfora porque su verdad no se puede rebajar al idioma de los jueces.


-La Memoria de la Violencia.

Por la sierra flotan de forma velada los fantasmas del conflicto cristero y el mito de Manuel Lozada, "El Tigre de Álica". La tierra tiene memoria y los personajes caminan sobre un cementerio de guerras pasadas que siguen guiando sus miedos actuales.


-La Vía del Sacrificio, o del abandono.

 El doble asesinato del inicio y el abandono del hijo representan el desapego absoluto de la vida profana. Para internarse en el misterio de la sierra, Ramón vive una especie de muerte en vida (potenciada por el uso ritual del peyote) para pasar de ser un ciudadano común a convertirse en un ser totémico, pesado y melancólico.


-el libre albedrío y la libertad. (No leer, revela importantes asuntos de la trama).

Los personajes creen que al internarse en la selva salvaje están conquistando su libertad. Sin embargo, la temática oculta nos revela que el destino siempre tuvo las cartas marcadas. La sierra no era un escape, sino un laberinto cerrado que los mantuvo entretenidos antes del zarpazo final. Revelando siempre que sea donde se vaya, siempre hay cosas detrás de las cosas, fuerzas, corporaciones y quizá entes, (por la recurrencia del recuerdo del concepto fantasmagórico), que dominan lo que está tanto en el entorno como más allá de él.


Opinión personal.

Bien, sinceramente, el estilo de Ángel Menéndez me pareció en las primeras páginas pesado, denso y muy de mal gusto para con la presentación de la historia: quizá porque los personajes, claramente "saben más que el lector". Las primeras cien páginas me fueron un calvario, sin embargo, son más un ejercicio de paciencia.


He bautizado el fenómeno de la neblina mental metaficticia, porque sinceramente, la forma n que incluso los personajes logran dar la incoherencia de que no pueden formular correctamente sus pensamientos, es una forma muy universal e íntima de acercarnos a su misma sicología o carácter: hay un vicio recurrente en las novelas que sería que los indígenas analfabetas, en las novelas muchas veces hablan como occidentales muy refinado, que ciertamente no transmiten el hecho, por no decir constante de que los indígenas muy pocas veces tuvieron la oportunidad de un correcto desarrollo en sus facultades de expresión, viéndose las consecuencias hoy en día dónde, lamentablemente, hay una población considerable que no tiene al español como le gus materna o principal. 


Un detalle que al menos a mi me fascina, porque logra adentrarnos casi de manera infinita a un personaje.


De ahí en fuera, sinceramente no tengo mucho más que decir.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseña #24. El candor del padre Brown. (The innocence of the Father Brown).

Reseña #33. El paciente. (The patient).

Reseña #47.(47.1) Doña perfecta. (Sepan Cuantos #107).