Reseña #81. Meridiano de Sangre. (Blood meridian)
Autor.
Cormac McCarthy, nacido como Charles Joseph McCarthy Jr. en 1933, fue una de las figuras más enigmáticas y poderosas de la literatura estadounidense. Aunque creció en una familia acomodada de Tennessee, su sensibilidad siempre se inclinó hacia los márgenes sombríos de la existencia, una inclinación que lo llevó a vivir gran parte de su vida en una pobreza voluntaria para proteger su independencia creativa. Tras un breve paso por la universidad y la Fuerza Aérea, McCarthy se sumergió en una carrera literaria que comenzó bajo la influencia del gótico sureño, explorando la depravación y el aislamiento en los Apalaches con obras como El guardián del vergel y la perturbadora Hijo de Dios. Su estilo, caracterizado por una prosa rítmica de ecos bíblicos y una casi total ausencia de signos de puntuación convencionales, se convirtió en su firma inconfundible, elevando la violencia cotidiana a una categoría metafísica.
En la década de 1970, su traslado al suroeste de Estados Unidos marcó un giro fundamental en su obra, alejándose de los bosques húmedos hacia la desolación del desierto. Fue en este periodo donde concibió su obra maestra, Meridiano de sangre (1985), una novela que desmanteló el mito del "Viejo Oeste" para revelar una carnicería histórica sin precedentes. A pesar de ser un autor de culto admirado por la crítica, el éxito comercial masivo le fue esquivo hasta la publicación de Todos los caballos bellos en 1992 y, más tarde, con la desgarradora fábula postapocalíptica La carretera, que le valió el Premio Pulitzer en 2007. McCarthy, quien prefería la compañía de científicos en el Instituto de Santa Fe antes que los círculos literarios, mantuvo hasta su muerte en 2023 una postura de ermitaño intelectual, escribiendo todas sus visiones sobre la condición humana en la misma máquina de escribir Olivetti que lo acompañó durante más de cincuenta años.
Edición y editorial.
Como mencioné en mi reseña de Fahrenheit 451, esta editorial es Debolsillo, que, por investigaciones que he tenido de la editorial, puedo agregar lo siguiente: Debolsillo es el sello editorial de referencia del grupo Penguin Random House para el mercado de habla hispana, consolidado tras la fusión de gigantes como Plaza & Janés y las divisiones de Random House para democratizar el acceso a la lectura. Su identidad se define por ofrecer un catálogo inmenso, que supera los 2,500 títulos, combinando grandes clásicos de la literatura universal con los éxitos de ventas más actuales en un formato económico, manejable y de alta calidad. La editorial organiza su fondo en diversas colecciones estratégicas, como Contemporánea para autores de prestigio, Best Seller para los fenómenos de masas, y la serie Maxi, que presenta libros de mayor tamaño y durabilidad para obras extensas. Gracias a la enorme infraestructura de su grupo matriz, Debolsillo tiene una presencia dominante en España y toda Latinoamérica, compitiendo directamente con sellos como Booket y permitiendo que autores fundamentales, como el propio Cormac McCarthy, lleguen a un público masivo con ediciones cuidadas y precios accesibles.
Bien, mi ejemplar en específico pertenece a la colección contemporánea, misma de Fahrenheit 451, siendo la cuarta edición de la primera edición de México publicada en el 2023, y mi ejemplar fue impreso en el 2025.
El libro en sí fue publicado en 1985, y fue primera vez visto en español al menos por esta editorial en España en el 2013. Demostrando nuevamente que es un libro que ha tenido una aceptación muy consolidada, sobre todo en México, aunque es una pena que no se mencione la tirada o número de ejemplares.
La letras son medianas, pero no cansan a la vista, y como punto menor, pero tampoco menos importante, no traía consigo plástico, por lo que no contaminé mucho al planeta considerando que lo conseguí nuevo jeje.
Traducción.
Bien, hay que mencionar que la obra trae consigo el inglés y el español en algunos diálogos, siendo un gran acierto de Mc Carthy de tener consigo una consideración geográfica muy importante..... Lamentablemente no lo podemos apreciar con la traducción.
La traducción estuvo a cargo de un tal Luis Murillo Fort, español que vive en Barcelona y que se nota es un gran autor de prestigio porque también ha traducido al titán Faulkner, por lo que se nota, ha puesto gran empeño no sólo en describir con precisión la prosa de Mc Carthy y posiblemente de otros autores, sino que también intenta ser muy cercano a su visión.
Aunque, un punto muy malo para mi gusto es que en mi contexto, siendo mexicano, me hubiera gustado que no hubiera castellanización.... Es decir, no me es natural escuchar términos como "vosotros", "esperáis", "considerad", "ved", etc. Pero comprendo muy bien por qué están en este contexto... Insisto que no es bueno ni malo, quizá sea un punto caprichoso pero no es tanta culpa del traductor sino del sello editorial que no considera al lector mexicano en particular, aunque la misma crítica podrá encontrarse en otros hermanos latinoamericanos.
Personajes.
-El Chaval, (The Kid, en inglés)
-Juez Hodsen,
-John Joel Glanton, (líder de pandilla y personaje histórico documentado, como el Juez Hodsen)
-Louis Toadvine
-Benjamin Tobin, (ex sacerdrote)
-David Brown
-Los dos Jackson, (Jackson blanco y Jackson negro)
-Capitán White
-Sargento Aguilar.
Hay algunos personajes que, por la misma naturaleza narrativa-filosófica de la novela no tienen nombre, como por ejemplo, un Ermitaño que se encuentra el chaval, o como me gusta llamarlo a mí, El Niño, lo encuentra, siendo de gran importancia para con toda la historia a pesar de sólo aparecer una vez y teniendo una única conversación interesante, u otros también como el padre y la hermana del Niño que no tienen nombre.
Así como los comanches y apaches que a pesar de no tener nombre y actuar ante todo como tribu, se presentan de una forma que más bien parecen símbolos de naturaleza que de otra cosa...
Trama.
La historia comienza en la década de 1840 con el chaval, un joven de Tennessee sin nombre ni raíces, nacido bajo una estrella violenta y dotado de una disposición natural para la brutalidad. Tras huir de su hogar, cruza un país en formación hasta llegar a la frontera entre Estados Unidos y México, un territorio sin ley donde la civilización es un concepto abstracto y la supervivencia es el único mandato.
Tras un intento fallido de invasión militar con un grupo de irregulares, el chaval se une a la banda de Glanton. Este grupo no es un ejército, sino una horda de mercenarios y forajidos contratados por autoridades mexicanas para una tarea macabra: limpiar la frontera de apaches. La recompensa se paga por cada cabellera obtenida. Lo que comienza como una misión de limpieza étnica "oficial" se degenera rápidamente en una orgía de violencia indiscriminada donde la banda deja de distinguir entre guerreros, civiles, aliados o enemigos.
A medida que la banda se interna en las profundidades del desierto, la figura de John Joel Glanton —el líder pragmático— es eclipsada por la presencia colosal del Juez Holden. Bajo su influencia, la travesía deja de ser una búsqueda de dinero para convertirse en un rito espiritual de aniquilación. El grupo atraviesa paisajes alucinatorios, desiertos de sal y montañas de ceniza, moviéndose como una procesión de espectros que llevan el apocalipsis consigo.
La trama evoluciona desde la persecución física de los indígenas hacia una tensión psicológica y filosófica entre los miembros de la banda. Mientras el Juez argumenta que la guerra es la forma suprema de juego y la única verdad del universo, el chaval mantiene una reserva silenciosa, una chispa de "clemencia" que el Juez percibe como una traición a la naturaleza humana. El viaje no es solo a través del espacio geográfico, sino hacia un destino inevitable donde el hombre debe confrontar si es el amo de su violencia o simplemente su instrumento.
Temática.
La novela lo que más tiene son temas, realmente te ayuda mucho a reflexionar no sobre la naturaleza humana, porque en todo caso sería antropología, cosa que la verdad no tiene, sino que trae consigo una serie de dudas metafísicas ya establecidas en torno a la naturaleza del mal, designación humana, que como veremos en mi opinión, es algo malo.
Por último y como anotación, notamos que el texto posee el estilo polisíndeton, estilo que se ve ante todo en una interpretación romance y anglosajona al menos de la traducción de la biblia. No sé hasta qué punto Mc Carthy quiso imitar a un evangelio o como dijo Nietzche en su Anticristo, un Disangelio, pero pues, por esta característica de su estilo, no se puede evitar pensar en otra cosa que no sea una unión mística entre algo religioso, (porque el personaje Hodsen propone que la guerra es dios), y lo puramente humano.
Entonces, vamos a los temas que he detectado:
-La Geología del Dolor: En esta obra, las piedras no son materia inerte, sino testigos mudos que han absorbido milenios de atrocidad. El tema aquí es que la tierra misma es un registro de sangre coagulada; el paisaje no es un escenario, sino un cuerpo antiguo que exige ser alimentado.
-La Taxonomía del Exterminio: A través del cobro de cabelleras, McCarthy plantea la reducción del ser humano a una cifra biológica. No hay almas, solo despojos con un precio de mercado. Es la cosificación absoluta de la creación.
-El Derecho como Cadena: El Juez Holden no usa la ley para hacer justicia, sino para demostrar que el derecho es el lenguaje con el que el fuerte encadena al débil. La ley no es moral; es técnica de dominación.
-La Ciencia como Profanación: Cuando el Juez dibuja artefactos antiguos en su libreta para luego destruirlos, nos revela un tema aterrador: poseer el conocimiento de algo es tener el derecho de borrarlo. La ciencia es el preámbulo de la aniquilación.
-El Argumento Ontológico del Conflicto: Siguiendo la lógica de que la guerra ha existido siempre y en todas partes, Holden concluye que la guerra es el atributo necesario de la existencia. Si algo "es", es porque está en lucha. La guerra no es un evento; es la deidad misma.
-El Optimismo del Horror: Subvirtiendo a Leibniz, la novela sugiere que este es, efectivamente, el mejor de los mundos posibles, pero solo porque es el sistema más eficiente para producir agonía y probar la voluntad de poder.
-El Deus Otiosus (El Dios Ausente): El silencio del desierto es el silencio de un creador que ha retirado su mano, dejando el mundo a merced de un administrador sombrío: el Juez.
-El Juez como Arconte: Holden no es un hombre, sino un "no-nacido", un ser sin poros, sin sueño y sin muerte. Representa al gobernante de este plano material, aquel que conoce las reglas del juego porque él mismo las escribió en la oscuridad.
-La Disolución de la Identidad: "El chaval" carece de nombre porque en el meridiano de sangre la individualidad es una ilusión. El tema es la pérdida del "yo" en la corriente de la voluntad colectiva de destrucción.
-La Simetría del Caos: McCarthy describe las masacres con una precisión geométrica y un lenguaje ritual. Esto sugiere que el horror no es desorden, sino una ceremonia oscura con leyes matemáticas que el hombre apenas alcanza a intuir.
-La Autofagia Cósmica: La banda de Glanton, al devorarse a sí misma, simboliza al Uróboros: la creación que debe consumirse para que el ciclo de la violencia no se detenga. El universo se alimenta de su propia descendencia.
-La Nada como Sustancia: El tema último es el espacio entre los átomos, ese vacío donde el Juez habita. No es que el mal habite en el mundo; el mal es el tejido mismo del que está hecha la realidad.
-La Danza Inmortal: El final de la novela nos sitúa en un presente perpetuo. El Juez baila porque el tiempo se ha detenido en el momento de la transgresión. El mal no tiene fin porque no es un proceso, sino el estado final y eterno de la materia.
Opinión personal.
La realidad es que, como novela de tesis significa mucho: no hay desarrollo de personajes, cada uno, me parece ya cumple su papel con una gran obra de teatro, y sólo queda dejarlos explorar un mundo inhóspito.
Algunos puntos en desventaja es que la prosa de Mc Carthy suele romper la cadencia en ejemplos anacrónicos que o sea, a veces no es tan serio para ser literal, y cuando se requiere literalidad no es tampoco serio.
Lo que me provoca el libro no es morbo, ya que eso sí, es muy cruel, sino ver interconexiones en otras lecturas..... Por ejemplo, en todo momento me recordó a La Perla de Steinback, cosa curiosa que los escritores gringos sureños muestren cuadros de desolación y violencia.
Por último, lamentablemente Meridiano de Sangre es México, quitándole la figura del Juez Hodsen, sino me creen vean lo que pasó hace poco con un criminal muy famoso. Sólo pensé: ya estamos en el Meridiano de Sangre.
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